Como propuesta, se llevara acabo un pequeño congreso se diria, para definir el objetivo, la mision y la vision del grupo. Esto nos servira para saber que esperamos en este, o solamente sera un grupo en donde aprenderemos a bailar o va ir mas haya de esto. Porque en el grupo existen varias concepsiones, es por eso que se respeta las decisiones.
Una de las propuestas es el de enfocarnos mas en el rescate de nuestros valores culturales, como tambien tener en cuenta que todo integrante sepa la relacion de las costumbres, tradiciones, bailes, las formas de vida y el cual dependemos como grupo de rescate cultural.
Pero como lo dije ya, se necesita saber que piensan los demas, por que cada uno tiene diferente tipo de pensar. Por que es necesario hacer este congreso, demosle el valor para poder hacerlo y asi fortaleceremos.
coor. grupo folclorico
rullacavi ati tuvi(bailando como pluma)
martes 27 de marzo de 2007
lunes 19 de marzo de 2007
viernes 16 de marzo de 2007
chjota chjine
María Sabina Magdalena García Mujer de conocimiento, Chjota Chjine (la que sabe) Indígena mazateca quien fuera gran continuadora del rito del conocimiento.
Soy mujer que hace tronar
Soy mujer que hace soñar Soy mujer araría, mujer chuparrosa Soy mujer águila, mujer águila dueña Soy mujer que gira porque soy mujer remolino Soy mujer de un lugar encantado, sagrado Porque soy mujer aerolito.
El primer no indígena que presenció la ceremonia mazateca, escribió los siguientes pensamientos sobre el uso de los hongos: "Quiero decir algo sobre los efectos psíquicos que produce la ingestión de hongos. Estos efectos son completamente diferentes a los del alcohol, tan distintos como es el día de la noche. Aquí entramos en una discusión en la cual el vocabulario del inglés o de cualquier otra lengua europea es seriamente deficiente". "No hay palabras para expresar lo que se siente al estar, podríamos decir, 'hongado'. Durante cientos de años, quizás miles, hemos pensado en estos asuntos en términos del alcohol; ahora tenemos que romper las barreras impuestas por nuestra obsesión sobre el alcohol. Queramos o no, estamos entre las paredes de la prisión de nuestro vocabulario cotidiano. Escogiendo con habilidad las palabras, quizás podamos encontrar términos aceptables para describir debidamente sentimientos o pensamientos nuevos, pero cuando el estado de la mente es radicalmente distinto, completamente nuevo, todas nuestras viejas palabras fallan. ¿Cómo decirle a un hombre que ha nacido ciego lo que es ver? En este caso, la analogía es válida; superficialmente, un hombre que está 'hongado' muestra algunos de los síntomas objetivos de la intoxicación o de la borrachera. Actualmente, en todas las palabras que describen el estado de borrachera, desde 'intoxicado' (que literalmente significa 'envenenado') hasta una infinidad de corrientes vulgarismos, está implícito el desprecio, la degradación y lo peyorativo. ¡Qué curioso que el hombre moderno civilizado encuentre tan poco reparo en utilizar una droga hacia la cual parece no tener respeto! Si usamos por analogía los términos que se relacionan con el alcohol, perjudicamos al hongo, y ya que entre nosotros hay pocos que se han 'hongado', corremos el riesgo de juzgar sin objetividad la experiencia. Lo que necesitamos es un vocabulario para describir todas las modalidades de un embriagante divino."
Después de recibir seis pares de hongos en la ceremonia, el participante neófito los ingiere. Experimenta la sensación de que su alma, liberada del cuerpo, flota en el espacio. Ve "figuras geométricas, angulares, de colores muy ricos; éstas se desarrollan hasta formar estructuras arquitectónicas; el trabajo en piedra está hecho con colores brillantes, oro, ónix y ébano y se extiende más allá de la vista en proporciones infinitas. Las visiones arquitectónicas parecen orientadas, parecen pertenecer a la [... ] arquitectura descrita por los visionarios de la Biblia". Bajo la tenue luz de la luna "el ramo de flores en la mesa toma las dimensiones y la forma de un carruaje imperial, un carro triunfante tirado por [... ] criaturas conocidas solamente en la mitología". Parece que los hongos se han empleado en ceremonias de Mesoamérica durante varios siglos. Algunas fuentes antiguas sugieren que las lenguas mayas de Guatemala usaban nombres de hongos para el inframundo. En sitios arqueológicos cercanos a la ciudad de Guatemala se han encontrado miniaturas de piedra en forma de hongo que tienen 2 200 años, se piensa que tales efigies, enterradas junto con un dignatario maya, indican una posible conexión con los Nueve Señores de Xibalba que aparecen en el libro sagrado del Popol Vuh. Actualmente se han descubierto más de 200 efigies en forma de hongo; la más antigua data del primer milenlo a.c. Aunque la mayoría son de Guatemala, se han descubierto algunas en El Salvador y Honduras y más al norte, en los estados de Veracruz y Guerrero en México. Estos "hongos de piedra" indican la gran antigüedad del uso sagrado de los hongos alucinógenos. Recientemente se descubrió en las estribaciones del volcán Popocatépetl una estupenda escultura de Xochipilli, príncipe azteca de las Flores, hecha a principios del siglo xvi. Su rostro está en estado de éxtasis, pareciera que contempla las visiones de una intoxicación, tiene la cabeza ligeramente vuelta hacia arriba como si escuchara voces. Su cuerpo está grabado con flores estilizadas que han sido identificadas como plantas sagradas, en su mayoría embriagantes. El pedestal sobre el cual está sentado tiene un diseño que representa cortes de sombreretes de Psilocybe aztecorum, hongo alucinógeno que únicamente crece en este volcán. Sin duda Xochipilli no sólo representa al príncipe de las flores sino más específicamente al príncipe de las flores embriagantes; aquí se incluyen los hongos, llamados en la poesía náhuatl "flores" y "flores que intoxican". Es muy posible que los hongos que contienen psilocibina se hayan empleado desde siempre en el Nuevo Mundo como alucinógenos mágico-religiosos. En la actualidad, cerca del centro ceremonial maya de Palenque, se usan especies de Psilocybe y probablemente de Stropharia; también se usan los hongos alucinógenos en la frontera entre Chiapas (México) y Guatemala. No es posible determinar si estos cultos modernos de los hongos en la región maya guardan vestigios de un antiguo uso o si se han introducido recientemente desde Oaxaca. De cualquier manera, cerca del centro ceremonial hay pruebas del florecimiento de un culto de los hongos en los tiempos prehistóricos (del año 100 a.c. al 300-400 d.c.) al noroeste de México, en Colima, jalisco y Nayarit. Hay unas efigies funerarias que tienen dos "cuernos" que sobresalen de la cabeza y se cree que representan sacerdotes o deidades masculinas y femeninas relacionadas con los hongos. Las tradiciones de los actuales huicholes de jalisco indican las posibilidades de que estos hongos se hayan empleado religiosamente "en los viejos tiempos". Respecto a América del Sur donde abundan estos hongos psicoactivos, no hay pruebas de su uso contemporáneo, aunque existen muchos indicios de su utilización en la antigüedad. Existen informes de finales del siglo xvii y principios del xviii en los que se dice que los yurimaguas del Amazonas peruano consumían una potente bebida embriagante fabricada a partir de un "hongo de árbol". El informe jesuita explica que los indios "mezclan los hongos que crecen en los árboles caídos con una especie de película rojiza que por lo regular se adhiere a los troncos podridos. La película es muy picosa. Cualquier persona que pruebe esta preparación caerá infaliblemente bajo sus efectos después de tres tragos, ya que es muy fuerte o, mejor dicho, sumamente tóxica". Se ha pensado que el hongo de árbol puede ser el psicoactivo Psilocybe yungensis que crece en esta región. En Colombia se han encontrado muchos pectorales antropomórficos de oro que tienen dos ornamentos en forma de cúpulas en la cabeza. Están realizados en el llamado estilo darién, y la mayoría se han descubierto en la zona de Sinú en el noroeste de Colombia y en la región de Calima en la costa del Pacífico. A falta de un mejor término se les ha nombrado "dioses campana de teléfono" ya que los ornamentos semiesféricos y huecos se parecen a las campanas de los viejos teléfonos. Se piensa que son efigies que representan al hongo. Los descubrimientos de artefactos similares en Panamá y Costa Rica y uno en Yucatán, pueden indicar la presencia de un culto prehistórico de los hongos sagrados extendido desde México hasta América del Sur. Hay muestras arqueológicas que podrían señalar la importancia religiosa de los hongos; por ejemplo, las efigies de los morteros moche de Perú tienen ornamentos fálicos que adoptan la forma de hongos.
Soy mujer que hace soñar Soy mujer araría, mujer chuparrosa Soy mujer águila, mujer águila dueña Soy mujer que gira porque soy mujer remolino Soy mujer de un lugar encantado, sagrado Porque soy mujer aerolito.
El primer no indígena que presenció la ceremonia mazateca, escribió los siguientes pensamientos sobre el uso de los hongos: "Quiero decir algo sobre los efectos psíquicos que produce la ingestión de hongos. Estos efectos son completamente diferentes a los del alcohol, tan distintos como es el día de la noche. Aquí entramos en una discusión en la cual el vocabulario del inglés o de cualquier otra lengua europea es seriamente deficiente". "No hay palabras para expresar lo que se siente al estar, podríamos decir, 'hongado'. Durante cientos de años, quizás miles, hemos pensado en estos asuntos en términos del alcohol; ahora tenemos que romper las barreras impuestas por nuestra obsesión sobre el alcohol. Queramos o no, estamos entre las paredes de la prisión de nuestro vocabulario cotidiano. Escogiendo con habilidad las palabras, quizás podamos encontrar términos aceptables para describir debidamente sentimientos o pensamientos nuevos, pero cuando el estado de la mente es radicalmente distinto, completamente nuevo, todas nuestras viejas palabras fallan. ¿Cómo decirle a un hombre que ha nacido ciego lo que es ver? En este caso, la analogía es válida; superficialmente, un hombre que está 'hongado' muestra algunos de los síntomas objetivos de la intoxicación o de la borrachera. Actualmente, en todas las palabras que describen el estado de borrachera, desde 'intoxicado' (que literalmente significa 'envenenado') hasta una infinidad de corrientes vulgarismos, está implícito el desprecio, la degradación y lo peyorativo. ¡Qué curioso que el hombre moderno civilizado encuentre tan poco reparo en utilizar una droga hacia la cual parece no tener respeto! Si usamos por analogía los términos que se relacionan con el alcohol, perjudicamos al hongo, y ya que entre nosotros hay pocos que se han 'hongado', corremos el riesgo de juzgar sin objetividad la experiencia. Lo que necesitamos es un vocabulario para describir todas las modalidades de un embriagante divino."
Después de recibir seis pares de hongos en la ceremonia, el participante neófito los ingiere. Experimenta la sensación de que su alma, liberada del cuerpo, flota en el espacio. Ve "figuras geométricas, angulares, de colores muy ricos; éstas se desarrollan hasta formar estructuras arquitectónicas; el trabajo en piedra está hecho con colores brillantes, oro, ónix y ébano y se extiende más allá de la vista en proporciones infinitas. Las visiones arquitectónicas parecen orientadas, parecen pertenecer a la [... ] arquitectura descrita por los visionarios de la Biblia". Bajo la tenue luz de la luna "el ramo de flores en la mesa toma las dimensiones y la forma de un carruaje imperial, un carro triunfante tirado por [... ] criaturas conocidas solamente en la mitología". Parece que los hongos se han empleado en ceremonias de Mesoamérica durante varios siglos. Algunas fuentes antiguas sugieren que las lenguas mayas de Guatemala usaban nombres de hongos para el inframundo. En sitios arqueológicos cercanos a la ciudad de Guatemala se han encontrado miniaturas de piedra en forma de hongo que tienen 2 200 años, se piensa que tales efigies, enterradas junto con un dignatario maya, indican una posible conexión con los Nueve Señores de Xibalba que aparecen en el libro sagrado del Popol Vuh. Actualmente se han descubierto más de 200 efigies en forma de hongo; la más antigua data del primer milenlo a.c. Aunque la mayoría son de Guatemala, se han descubierto algunas en El Salvador y Honduras y más al norte, en los estados de Veracruz y Guerrero en México. Estos "hongos de piedra" indican la gran antigüedad del uso sagrado de los hongos alucinógenos. Recientemente se descubrió en las estribaciones del volcán Popocatépetl una estupenda escultura de Xochipilli, príncipe azteca de las Flores, hecha a principios del siglo xvi. Su rostro está en estado de éxtasis, pareciera que contempla las visiones de una intoxicación, tiene la cabeza ligeramente vuelta hacia arriba como si escuchara voces. Su cuerpo está grabado con flores estilizadas que han sido identificadas como plantas sagradas, en su mayoría embriagantes. El pedestal sobre el cual está sentado tiene un diseño que representa cortes de sombreretes de Psilocybe aztecorum, hongo alucinógeno que únicamente crece en este volcán. Sin duda Xochipilli no sólo representa al príncipe de las flores sino más específicamente al príncipe de las flores embriagantes; aquí se incluyen los hongos, llamados en la poesía náhuatl "flores" y "flores que intoxican". Es muy posible que los hongos que contienen psilocibina se hayan empleado desde siempre en el Nuevo Mundo como alucinógenos mágico-religiosos. En la actualidad, cerca del centro ceremonial maya de Palenque, se usan especies de Psilocybe y probablemente de Stropharia; también se usan los hongos alucinógenos en la frontera entre Chiapas (México) y Guatemala. No es posible determinar si estos cultos modernos de los hongos en la región maya guardan vestigios de un antiguo uso o si se han introducido recientemente desde Oaxaca. De cualquier manera, cerca del centro ceremonial hay pruebas del florecimiento de un culto de los hongos en los tiempos prehistóricos (del año 100 a.c. al 300-400 d.c.) al noroeste de México, en Colima, jalisco y Nayarit. Hay unas efigies funerarias que tienen dos "cuernos" que sobresalen de la cabeza y se cree que representan sacerdotes o deidades masculinas y femeninas relacionadas con los hongos. Las tradiciones de los actuales huicholes de jalisco indican las posibilidades de que estos hongos se hayan empleado religiosamente "en los viejos tiempos". Respecto a América del Sur donde abundan estos hongos psicoactivos, no hay pruebas de su uso contemporáneo, aunque existen muchos indicios de su utilización en la antigüedad. Existen informes de finales del siglo xvii y principios del xviii en los que se dice que los yurimaguas del Amazonas peruano consumían una potente bebida embriagante fabricada a partir de un "hongo de árbol". El informe jesuita explica que los indios "mezclan los hongos que crecen en los árboles caídos con una especie de película rojiza que por lo regular se adhiere a los troncos podridos. La película es muy picosa. Cualquier persona que pruebe esta preparación caerá infaliblemente bajo sus efectos después de tres tragos, ya que es muy fuerte o, mejor dicho, sumamente tóxica". Se ha pensado que el hongo de árbol puede ser el psicoactivo Psilocybe yungensis que crece en esta región. En Colombia se han encontrado muchos pectorales antropomórficos de oro que tienen dos ornamentos en forma de cúpulas en la cabeza. Están realizados en el llamado estilo darién, y la mayoría se han descubierto en la zona de Sinú en el noroeste de Colombia y en la región de Calima en la costa del Pacífico. A falta de un mejor término se les ha nombrado "dioses campana de teléfono" ya que los ornamentos semiesféricos y huecos se parecen a las campanas de los viejos teléfonos. Se piensa que son efigies que representan al hongo. Los descubrimientos de artefactos similares en Panamá y Costa Rica y uno en Yucatán, pueden indicar la presencia de un culto prehistórico de los hongos sagrados extendido desde México hasta América del Sur. Hay muestras arqueológicas que podrían señalar la importancia religiosa de los hongos; por ejemplo, las efigies de los morteros moche de Perú tienen ornamentos fálicos que adoptan la forma de hongos.
PRESENTACION
viernes 9 de marzo de 2007
nuestros primeros pasos...
NUESTROS PRIMEROS PASOS
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rullacavi ati tuvi...
rullacavi ati tuvi(bailando como pluma) se formo en el año del 2005, en el mes de octubre.
Este es un grupo juvenil de danza regional folclorica, que como objetivo principal es fomentar la cultura regional a los jovenes de la comunidad. Atravez de la danza(arte) y al tiempo se vuelve en pasatiempo para los jovenes. Nos formamos en la organizacion comunitaria colonias unidas de oaxaca a.c.(mexico). Ellos nos han ayudado a salir adelante en la cuestion de las vestimentas y el espacion de encuentro, pero hasta ahora gozamos de la autonomia, esto que quiere decir; que gozamos de la libertad de sobrellevar el grupo nosotros solos y hasta ahora no se a defraudado a nadien, al contrario rullacavi ati tuvi (bailando como pluma)...
